La magia del chocolate (II): el presente
De la misma forma que su origen americano, la introducción
del chocolate en Europa ha generado muchas polémicas; sin
embargo, la escritura, un elemento diferenciador fundamental en
la época de la conquista, ha permitido documentar la presencia
de esta bebida en la sociedad europea. Es así como se ha
registrado que fueron los monjes españoles quienes adaptaron
esta bebida al paladar europeo, sustituyendo las fuertes especias
utilizadas por los nativos americanos por miel, azúcar
y leche. Cabe mencionar también que la corte española
logró mantener la receta como un secreto de Estado por
casi un siglo y solo los monjes conocían el procedimiento
para convertir el cacao en chocolate.
No es sino a partir del siglo XVIII que empiezan a divulgarse
y abrirse las famosas chocolaterías, como se conocen actualmente,
y como dato curioso se cuenta que en Inglaterra, el rey Carlos
II intentó cerrarlas, llamándolas semilleros de
seducción. En Francia, la corte se mostraba bastante dubitativa
en cuanto a la aceptación de lo que se llegó a llamar
un producto barbárico y una droga nociva
probablemente por sus efectos vigorizantes. El chocolate, sin
embargo, sin temer rey ni roque continuó su camino en la
historia occidental.
De todos es sabido que el chocolate alegra a los enamorados. Pero
ésta parece no ser su única virtud. Actualmente
el chocolate ha captado la atención científica y
se han publicado una serie de artículos relacionados con
sus propiedades intrínsecas. Los investigadores han descubierto
que el chocolate, con los porcentajes más altos de cacao
y en pequeñas cantidades, puede reducir los riesgos de
un ataque cardiaco ya que disminuye la tendencia de las plaquetas
a coagularse. Esto unido al hecho que contiene sustancias que
actúan como estimulantes y aumentan el rendimiento mental.
Finalmente, hoy en día esta semilla milenaria, muy popular
alrededor del mundo, es conocida como la principal materia prima
en la fabricación del chocolate pese a todos los intentos
por guardar y mantener en secreto la receta. Sin embargo, es curioso
que siendo el cacao nativo del continente americano, sea Costa
de Marfil, al oeste de África, el primer productor de cacao
en el mundo. Entre otros productores se cuentan Ghana, Indonesia
y Brasil. En suma, la bebida mágica, consagrada en un principio
a las divinidades y jerarcas de la sociedad, se ha preservado
siglo tras siglo brindándonos sabor y alegría al
mundo entero; especialmente, en lo que respecta a los detalles
perfectos en el mundo de los enamorados.
|