El bolero: una forma de cantarle al amor
Hace cincuenta años era sospechoso rondar en compañía
de Daniel Santos, Miguel Matamoros o Rafael Hernández.
Sus canciones estaban confinadas a las cantinas de mala muerte
y buena vida, según lo describen algunos, de los barrios
y zonas de tolerancia de Cartagena y otras ciudades con espíritu
tropical. Era un culto prohibido que parecía simular las
prácticas de las sectas esotéricas, cuyas ceremonias
no podían celebrarse en público.
El bolero se identifica fundamentalmente con el Caribe: el insular
y el continental, incluidos el Golfo de México y la costa
norte colombiana. Sin embargo, su territorio se ha ido ampliando
y ha permeado la sociedad en todas sus instancias, edades y grupos
culturales. En Colombia, en particular, el bolero es responsable
de muchos de los amores que se cultivaron con la tan conocida
e institucionalizada serenata, que no solamente ha pasado de moda
sino ha sido reemplazada por formas más directas en la
expresión del amor
Para algunos, el bolero es una música derrotista, pesimista
y que induce a la melancolía. Sin embargo, hay muchas clases
de boleros: de exaltación, de búsqueda, de reproche,
de melancolía (tusa, despecho, traga), e, incluso, de cantos
a la ciudad o las regiones. Lo común a todos es el deseo
por explorar la intimidad de los amantes o participantes en el
juego amoroso y descubrir que, al escuchar el bolero, éste
fue escrito para quien lo recibe. No es necesario el intercambio
de palabras.
El primer bolero compuesto data del año 1886, y fue compuesto
en Cuba. Para 1920, es un género que empieza a fusionarse
con los otros géneros musicales reinantes en el Caribe:
el son, el danzón, la guaracha, el mambo y el cha cha chá.
Esto contribuye al surgimiento de nuevos sub-géneros como
el bolero rítmico, el bolero cha cha chá, el bolero
mambo, y el bolero dominicano conocido como la bachata.
Hoy día, se podría afirmar que la balada pop ha
venido a ocupar el puesto de lo 'romántico', que antes
tenía el bolero sin discusión; sin embargo, no se
puede declarar su muerte aún pues generaciones de jóvenes
están en calidad de defensores y en el trabajo de su recuperación.
Vocabulario Adicional:
El son: a fusion of Spanish popular music and the African
rhythm rumba. Traditionally played with tres (guitar), contrabass,
bongos and claves (wooden sticks that set the circular rhythm).
It was originally a rural musical form that developed as an accompaniment
to dancing, but it has become a dominant popular music in the
urban setting of twentieth-century Cuba.
El danzón: The danzon is a descendant of the French
"contredanse" or contradanza, and in Cuba's 1920s the
danzon became a version of the son for the upper classes, performed
by "charangas" (flute and violin orchestras, in which
the violin provided the main riff while the flute improvised).
La guaracha: a very popular dance genre, with Spanish
roots, that originated in Cuba and became popular in Puerto Rico
and New York.
El mambo: it was a danzon for the working class.
El cha cha chá: The cha-cha-chá was a midtempo
mambo figure.
|