Festival Latinoamericano de Teatro de Manizales (Colombia): una puerta a la cultura
El Festival de Teatro de Manizales, un evento de tradición
y prestigio internacional, se inauguró en el año
de 1968 en la ciudad que le da su nombre y pertenece al denominado
eje cafetero colombiano. Durante las dos primeras semanas de septiembre,
este evento congrega grupos teatrales de talla nacional e internacional
y, a través de los años, ha propiciado no sólo
el intercambio de trabajos escénicos y planteamientos teóricos
que han enriquecido el quehacer artístico de sus diversos
participantes, sino también el encuentro de espectadores,
investigadores, críticos y artistas que se reúnen
en torno a nuevas tendencias y propuestas teatrales nacionales
e internacionales.
Una de las principales características de este festival
es el uso de múltiples escenarios de la ciudad. Plazas
y calles se convierten en un teatro abierto para todo aquel que
desee deleitarse con esta increíble muestra de vitalidad,
creatividad y arte. Lugares tradicionales como el Centro de Convenciones
Teatro Los Fundadores suben también el telón para
la exhibición de innovadores espectáculos en los
cuales más de 700 compañías de 40 países
diferentes conforman el variado programa.
Modelo de muchas otras exhibiciones teatrales, el festival de
Manizales concentra muestras de danza contemporánea mezclada
con representaciones folclóricas, música escénica,
obras de teatro que sugieren reflexión sobre la memoria
y la sociedad actual, y una gran variedad de seminarios y talleres
de formación en aspectos técnicos, artísticos
y teóricos en torno a las artes escénicas. Su objetivo,
en general, es sensibilizar a los participantes, aumentando y
educando también sus niveles de atención, concentración
y apreciación teatral.
El Festival ha sido premiado con diversos galardones internacionales
como el García Lorca y Atahualpa del Cioppo de España,
el Chamán de México, y el Ollantay del Centro Latinoamericano
de Investigación Teatral de Venezuela. Igualmente, ha contado
con la presencia de figuras de la talla de Pablo Neruda, Miguel
Ángel Asturias y Ernesto Sábato, entre otros. En
sus treinta años de trayectoria cerró sus puertas
por un período de casi 10 diez años y, luego de
confrontarse con sus propias contradicciones en una ciudad conservadora
y proclive a la censura, el Festival de Manizales emergió
nuevamente y se constituyó en lo que es en la actualidad:
una fiesta libre, vanguardista y generadora de diversos y profundos
diálogos sobre el acontecer teatral latinoamericano.
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