Glaciar
En la patagonia argentina existe un lugar único en el
mundo. Es el parque nacional "Los Glaciares", oficializado
en 1937 y declarado patrimonio mundial de la humanidad por la
UNESCO en 1982. Es un territorio de mil hectáreas de bosques
milenarios y lagos de aguas azules coronados por varios montes.
De uno de ellos, el monte Fitz Roy (Chaltén para las tribus
indígenas), descienden 47 glaciares.
El Perito Moreno es uno de los tantos glaciares que forman el
Parque Nacional y constituyen el Hielo Continental Patagónico
(17.000 kilómetros de extensión), una de las reservas
de agua potable más importante del mundo. Igualmente, es
el glaciar de más categoría e imponencia, con un
frente de 5 kilómetros y una altura de más de 60
metros sobre el nivel del agua, posee una superficie de 257 kilómetros
cuadrados de la cual se despiden grandes bloques de hielo que
pasan a aumentar el caudal del "Lago Argentino", y se
convierten en un insuperable espectáculo que evidencia
con claridad las extraordinarias fuerzas de la naturaleza.
El desprendimiento se produce por la gran presión que ejerce
el agua en un proceso natural. Dos de los brazos del lago Argentino,
el "Sur" y el "Rico" que se hallan detrás
de la "Península de Magallanes" y desagotan en
el lago a través del "Canal de los Témpanos",
aumentan constantemente su nivel puesto que reciben agua, hielo
y nieve de la compuerta natural formada por la lengua de hielo
proveniente del mismo glaciar. Esta presión se libera mediante
la filtración por los lugares donde el glaciar toca la
tierra, y va socavando una especie de túnel debajo del
hielo que cuando aumenta demasiado su tamaño, se viene
al agua. El rompimiento provoca uno de los fenómenos naturales
más sobrecogedores que puedan contemplarse, dada la estrepitosa
forma en que los gigantescos trozos de hielo caen al agua y sus
innumerables colores. La ruptura del glaciar puede durar dos o
tres días completos.
Según los expertos glaciólogos estos procesos de
ruptura son imposibles de predecir pues dependen de factores climáticos
muy variables. Durante el siglo XX el fenómeno se repitió
aproximadamente 17 veces, la última de las cuales se dió
en 1988. Luego de ésta y al paso del tiempo, se pensó
que dadas las dificultades que enfrentan la mayoría de
los glaciares del mundo en la actualidad, el desprendimiento no
se volvería a presentar. Sin embargo, la naturaleza fue
complaciente y en marzo del 2004 el Glaciar volvió a romperse.
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