Viva en San Cristobal de la Habana, Cuba
La ciudad de la Habana, Cuba, se ha convertido no sólo
en uno de los puntos turísticos más populares para
canadienses y europeos, sino en un lugar donde los extranjeros
también pueden vivir. No cabe duda de que esta ciudad declarada
patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el año 1982,
presenta a sus visitantes un panorama arquitectónico verdaderamente
ecléctico. En sus calles coinciden edificaciones cuya arquitectura
refleja estilos tan diversos como el renacentista, el barroco
colonial, el neoclásico, el art noveau y el art decó.
De modo que el paseante encuentra todos estos estilos en plazas,
estatuas, catedrales, palacios, castillos, conventos y opulentas
mansiones.
Un punto inevitable en el casco viejo de la ciudad es, por supuesto,
El Malecón. Ese famoso paseo peatonal en donde la ciudad
terminada separada del mar con un muro. Desde El Malecón
se puede apreciar una vista panorámica muy interesante
de la Habana, por la particular mezcla de edificios muy viejos
con otros que están siendo reusados; y es que el turismo
ha tenido mucho que ver en las renovaciones de la ciudad, pues
algunos de estos cambios se han debido en parte a una nueva ley
aprobada desde el año 1995, que ha permitido que extranjeros
puedan invertir en la compra de propiedades para comercio y vivienda.
Esta ley autoriza a los no nativos interesados a adquirir o construir
edificios para fines comerciales o de vivienda. Ambos para uso
exclusivo de extranjeros. Así pues, queda reafirmado el
nuevo perfil económico de la isla, perfil que, según
ha pronosticado su presidente Fidel Castro, apunta hacia el turismo,
el petróleo y la sociedad de servicios.
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