Danza Voluminosa
Bailarines cubanos abren espacio en la cultura de su país.
En un espléndido edificio pre-revolucionario de La Habana,
un grupo de cubanos desafía el calor del verano en un estudio
de baile mientras calientan antes de ensayar su próxima
obra, la tragedia griega Fedra.
Su pasión y gracia son impresionantes, pero, como lo sugiere
su nombre, la "Danza Voluminosa'' de Cuba no es un grupo
de ballet común. Formado casi completamente por cubanos
gordos, con más de 200 lbs de peso, Danza Voluminosa es
un proyecto que rompe con los esquemas tradicionales y permite
a los bailarines mostrar con sudor y talento que ellos también
pueden realizar un hermoso y profesional --aunque nada convencional--
ballet. Los miembros del grupo no tienen complejo alguno en llamarse
ellos mismos "gordo'', "obeso'' o "voluminoso'',
y explican y demuestran con orgullo cómo usan sus cuerpos
para lograr un estilo único de baile.
Trabajan más en el suelo que en el aire, buscando siempre
una línea diferente de gravedad a la de los bailarines
clásicos, dando énfasis a los movimientos de brazos,
arqueándose y estirándose casi al máximo,
evitando así los grandes saltos. "Lo que buscaba era
crear una estética de nuestro propio cuerpo... algo dónde
nosotros, los voluminosos, podríamos ser protagónicos'',
dijo Juan Miguel Más, director y fundador del grupo en
1996.
Juan Miguel Más ha estado bailando toda su vida, y junto
a otras personas pasadas de peso, se encontró algo relegado
o tratado como una curiosidad en los grupos tradicionales de esta
isla caribeña amante del ballet. "Ahora la gente nos
ve juntos y pregunta: ' cómo pueden moverse tan hermoso?''
dijo Más. Bajo su dirección, Danza Voluminosa ha
realizado 11 presentaciones desde 1996, pidiendo en préstamo
salas para ensayos y actuaciones a los grupos establecidos de
La Habana, y sobreviviendo con un poco de ayuda de todos lados.
El grupo generalmente atrae a sus nuevos miembros boca a boca.
Más hizo también un paralelo con la cinta británica,
nominada para un Oscar, Full Monty, donde hombres desempleados,
entre ellos un gordo, hacen un "strip-tease'', resultando
una película cómica pero finalmente socialmente
incisiva. Aunque ellos sólo han actuado en La Habana y
han tenido pocos contactos directos con grupos de bailes foráneos,
Danza Voluminosa recibió el año pasado asesoría
de una reconocida maestra de baile español, Dolores Gardeña,
quien trabajó en el perfeccionamiento de sus técnicas.
En Fedra, está colaborando uno de los mejores y más
conocidos coreógrafos de Cuba, Ramiro Guerra. También
para esa producción, recibieron una contribución
de mil dólares del Ministerio de la Cultura de Cuba, aunque
históricamente la contribución oficial ha sido escasa.
En cinco años de existencia, encontrar patrocinadores ha
sido difícil. "La gente piensa que es una caricatura
del baile. No saben que uno puede ser voluminoso, pero tiene su
bailarín adentro'', dijo el director Más. Otro problema
de Danza Voluminosa son los trajes. Como los bailarines gordos
requieren de vestuarios especiales, los costureros tienen miedo
de comenzar a trabajar con tela cara y luego descubrir que se
echó a perder porque no estaban familiarizados con estos
diseños grandes. Eso, en el mundo del baile cubano durante
el Período Especial --la crisis económica cubana
después de la caída del bloque soviético--,
sería pecado mortal.
Con un sólido y creciente repertorio, y un público
fiel en La Habana, junto a personas talentosas, Danza Voluminosa
promete mantenerse en Cuba por mucho tiempo aún si nunca
logran la prominencia de los grupos convencionales.
Adaptado de Gordo.com. Con informacion de Reuters y Univision.com
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